lunes, 24 de diciembre de 2007

Tradición cafetazo

Es Nochebuena, son las 10 de la mañana y yo me peleaba con el siguiente párrafo...

"These findings confirm that hepatic output and pool size of biliarey bile acids play a critical role in intestinal cholesterol absorption by the regulation of intraluminal bile acid micellar concentrations. Hydrophilic and hydrophobic bile acid feeding studies in mice show that changes in the hydrophilic-hydrophobic balance of biliary bile acid pool influence cholesterol absorption..."

Yo estoy en casa.... escribiendo, mi tata en la biblio (me pregunto si estaría más concentrada allí que aquí) y me vienen imágenes de hace 4 años, cuando el 24 de diciembre era un día más de estudio sin estudio. Lo pasábamos mal porque la cabeza nos pedía trabajo, y el cuerpo Fiestas... La gente se felicita la Navidad, se va a tomar aperitivo, vinos, cava.... y nosotras, encerradas, ella estudiando, yo tesineando una vez más. Así que, siguiendo a una tradición que quedó olvidada, colgaré la tesis por ahora, me ducharé, recogeré la casa, pasearé al perro (una encuentra 10000 cosas mejores que hacer cuando está en casa) y me iré a buscarla para tomar un café. Si hoy es el día del Señor, que menos que descansar un poco.

Tata! allá voy!!!!!

FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!!!!! DISFRUTEN DE SUS FAMILIAS!

jueves, 20 de diciembre de 2007

Actualizando...

Entre montañas de papeles (casi todo "papers" como se dice en mi profesión, y alguna tesis a punto de descolgarse de la estantería) me escapo de las palabras pseudocientíficas que me rodean entre saltos de página, márgenes con vida propia y fuentes varias.... (de letras)... Y hablando de ello, cómo puede ser que cueste más elegir el tipo de letra que uno va a utilizar en su memoria de Tesis doctoral que un vestido de novia. Y cuando lo digo es porque lo he comprobado, aquí va un detalle, se casa una amiga mía, muy querida, por cierto, y lleva mirando vestidos de novia un mes aproxidamante, ya lo tiene elegido y con las medidas tomadas. Aquí, servidora, comenzó a escribir la memoria allá por septiembre de este añoque se acaba (si bien es cierto, que durante 3 meses no conseguí pasar de 6 páginas), pues que sepáis, que ahora, unas cuantás páginas más avanzada, sigo sin tener claro si me gusta más la Lucida o la Calibri, por no hablar de los tamaños, de los títulos, de los puntos, comas.... Monotemática, queridos míos, me he vuelto monotemática, y ésta es la razón por la que he dejado de transmitir mis paranoias al blog.
Si, Tata, también influye mi maravilloso compañero de vida y de convivencia. Pero realmente, siempre he escrito en mi descanso del trabajo, así que... no hay excusas.
Dejando a parte mi amargura.... Una reflexión: Las cenas de empresa, departamento, sección, etc.
¿Qué opinamos? Para mí existen dos versiones completamente opuestas:
1. Son útiles, es una manera de relacionarte con tus compañeros de trabajo fuera del ambiente laboral, que tan desagradable nos resulta habitualmente. Lo pasas bien, bebes vino, comes bien, a veces, tienes temas de conversación que jamás pensaste que sacarías frente a tu jefe/a, y en general, hace que nos conozcamos todos un poquito mejor. Punto positivo para las cenas de empresa!!
2. Inútiles, aquellos compañeros que se llevan bien, ya lo hacen antes de una cena de Navidad, los que no se hablan, no lo harán en la cena, e incluso se sentirán incómodos por tener a una persona que les desagrada, comiendo cerca. Al jefe lo aguantamos todos los días, y encima también lo tienes que aguantar con tres copas de más, contándote sus batallitas juveniles, mientras que te lo imaginas con la corbata en la cabeza subido a la mesa... Además, seamos sinceros, el espíritu navideño dura sólo un par de semanas, y el día 8 de enero ya estaremos todos dedicándonos al deporte nacional.... "¿Te fijaste en Fulanita? iba maquillada como una puerta... y con un escotazo... Yo creo que se estaba insinuando al secretario del dpto. tal, que además está casado..." Y ellos, "A Pepe se le soltó la lengua después del vino!, iba persiguiendo a una rubiaza que había en la discoteca.... cómo se entere su mujer!!!"
En fin... por actualizar algo en el blog y crear un poco de polémica.

Mientras tanto, seguiré dedicándome a lo mío que el tiempo corre.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Tierra

Ayer cotilleando me encontré con esta preciosidad por la web. Y como dicen, cuentan y rumorean que últimamente no escribo, os dejo algo para que vayáis meditando hasta mi vuelta definitiva.

lunes, 27 de agosto de 2007

Juegos de mujeres

Ellas eran 4, la pequeña contaba 25 y la mayor había estrenado los 30, pero en una mesa de un bar, jugaban como niñas a ver cómo giraba la medalla que una llevaba colgada en el cuello.
Todavía lo veían lejano, pero soñaban con su familia perfecta y proyectaban sus ansias en las oscilaciones de aquella cadena.
Ella, la más joven, cerraba los ojos, y se sorprendía así misma. El resto canturreaban: Chico, un chico.... Otro... y... - Que se pare ya, por Dios, decía ella - una niña.. y... - Ahora sí, ya, vale. - Se paró.
Entre risas comentaban que en el fondo no se lo creían, pero ahí las tenías, observando cómo giraba el péndulo, dando pequeños gritos de sorpresa, poniendo una y otra vez la mano para, o bien comprobar que el resultado se mantenía, o bien intentar que cambiara.
El tiempo pasó y aquello se diluyó....
Años después se encontraron 2 de aquellas mujeres, una de ellas peleaba con un chavalito por ponerle una cazadora y una bufanda, mientras el marido tapaba los piececitos de una chiquilla con una mantam, la niña se había quedado dormida en la silla. La otra mujer se baja de un coche, abre la puerta de los asientos traseros y coge a una niña de dos años en brazos, le pone un anorak rosa y le ajusta sus pequeñas katiuskas. El marido guerrea con dos muchachos de 4 y 6 años que no dejan de discutir, con cara de cansado les desabrocha los cinturones y los da por perdidos.
Las mujeres se miran, se saludan, se sonríen y una de ellas, se echa la mano al cuello de donde le cuelga aquella medalla con la que jugaban años antes.
Al final no supimos si se cumplió o hicimos que se cumpliera.

miércoles, 11 de julio de 2007

Ella... en la estación


Una maleta con ruedas arrastrándose por el andén de una estación, una mujer perdida, temblorosa, los cordones de las sandalias se desatan y ella corre, porque el tren no espera. Un tirante de un vestido mono que se cae en el momento menos adecuado, ella suspira, se agobia, sólo quiere llegar a su destino, sólo quiere correr… Seguramente su equipaje pesa más de lo necesario, pero no importa, ella sólo quiere llegar a su destino. Una vez en el tren el tiempo se eterniza… parece que se haya congelado, y mientras su pie tamborilea piensa “Date más prisa, por favor, llega antes de lo esperado… corre, por favor, corre”. La entrada en su destino se agarra a su vientre, le deja sin respiración, siente que los nervios han atrapado a sus pulmones y casi le falta el aire. Rebusca en el bolso, ella recuerda haber metido un neceser con cuatro pinturas, busca desesperadamente la polvera mientras duda si levantarse del asiento, coger la maleta y prepararse, o esperar… Primero la polvera, se observa, tiene cara de cansada, pero todos sabemos que se le pasará cuando llegue, repasa otra vez su pelo, su vestido… nunca se gustará del todo, pero no importa, el tren ha parado.
Al apearse siente por primera vez miedo… ¿y si no está? Un punto, un lugar, una hora, demasiada gente corriendo de un lado a otro, ¿y si no la recuerda? ¿y si no es cómo antes? Le flaquean las piernas, se asusta, se fija en todos los rostros apresurados, parada busca el café y duda hasta de su propio nombre, una mesa vacía, se sienta y espera…

P.D.: Podéis participar... a ver qué pasa?? Yo os pondré lo que ocurre próximamente.

jueves, 5 de julio de 2007

Y más retales

A veces dibujo paisajes en los sueños que desdibujan la realidad, esa oscura ciudad en la que me sumerjo cada amanecer, llena de edificios en llamas de donde la gente sale huyendo cuando la sirena clama. Y yo te busco, a la salida del trabajo, pero otra vez no estás... porque a veces, es más difícil librarme de la carga del día a día sin tu compañía...
Y entonces berreo, contra la distribución geográfica de los corazones aislados, contra los que no nos permiten 40 m2 de calma, intimidad y mimos, contra la locura de los transportes entre las ciudades, contra el capitalismo, y sobretodo la distancia...

jueves, 28 de junio de 2007

Retales

¿Y qué sucede cuando las cuerdas de una guitarra se enganchan a mi cintura? ¿Qué sucede cuando el tiempo que una vez pareció eterno, es capaz de paralizarse por el sonido de un reloj de cuco fuera de tiempo? ¿Qué pasa cuando las luces de las calles se apagan, dónde se esconden los enamorados? ¿Dónde van sus corazones? ¿Y el suspiro que se cuela por la rendija de una puerta en una despedida? ¿Qué pasará el día de mañana si el camión de la mudanza se queda atascado en el pago de un peaje?
A veces, es mejor callar que preguntar, el miedo es un ente oscuro que se apodera de los ojos de los amantes para convertirlos en jugos secretados por frutas que se pasaron de fecha, no tengo miedo más que al pánico... no quiero sentir las ausencias, el grito que dan mis entrañas cuando se mueren de hambre, y lloran por un cigarrillo que quedó mal apagado en un cenicero de un bar, que estará demasiado lejos, allí donde colgaba mi bolso una noche no demasiado romántica en una ciudad a la que volé en una huída.

lunes, 25 de junio de 2007

Nana


Yo me duermo... pero sólo si me tocas una canción más...

jueves, 21 de junio de 2007

Atardecer... o mi nuevo amanecer

Cuando la luz se pone, siempre existe un rayo que es capaz de iluminar las miradas más oscuras. Cuando me callo, siempre existe una palabra que sólo una mente traviesa, ágil y mimosa es capaz de cazar al vuelo, cuando la noche aparezca y mi cama esté vacía, dibujaré la nube que compramos con nuestro sueños una tarde en Liencres. Y si los ojos se esconden buscaré la luna que me guiñará un ojo, al fin y al cabo, la luna siempre fue rockera y muerde el cuello que deja libre un jersey, cuando el mentón se alza en busca de las respuestas que un mal día se encargó de esconder.


Es bonito tener un meñique enganchado al mío.

jueves, 14 de junio de 2007

Contigo

¿Alguna vez os parastéis en seco en la calle porque pasó a vuestro lado la persona con la luz sobre el hombro izquierdo?
Yo me paré... le miré a los ojos, y creo que tardé exactamente lo que se tarda en pedir unas cervezas en enamorarme, me quedé prendada de sus manos, de su boca, de los gestos de sus ojos. Quizás tardé algunas horas en darme cuenta que me habían secuestrado el alma, que la luna brillaría de otra manera a partir de ahora, fue menos tiempo del pensado, pero mis pies se mueven al ritmo de la magia y yo... tan sólo me dejo llevar, como quien se monta en una nube sin rumbo, porque me da igual el destino, sólo le deseo a él a mi lado, sólo deseo compartir, por una vez en mi vida, compartir cada segundo de mi vida con él.
Me muero por mirarle a los ojos y quedarme callada, sólo observando, dejando que mi corazón se acelere cuando sus labios se aproximan a la curvatura que marcan el final de mi torso y el comienzo de mi cara. Muero por derrumbarme a su lado y repetir sólo una palabra "contigo".
Contigo... que palabra tan perfecta, contigo, algo que sale de mi boca con cada uno de los pasos que doy a lo largo del día, contigo quiero amanecer cada día de mi vida, contigo quiero que el sol se ponga cada noche, contigo quiero compartir las mañanas de resaca tras la tormenta, contigo quiero los besos que me roba el aire cuando te marchas a trabajar, contigo cada segundo delante de un café, contigo mirando al mar agitarse, contigo soñando con una ciudad sin barreras, contigo soñando con cuatro paredes que nos acojan.
Tardamos tanto tiempo en encontrarnos... que le quita el sentido a mi existencia sino es por el hecho de viajar para encontrarle. Alguien eligió por mi a mi media naranja, quizás fue el amor de mi vida en otra vida, quizás eso sea capaz de darle sentido al hecho de que nuestras vidas parecen haber nacido para encontrarse.
Tan sólo sé que por fin soy capaz de dibujar una figura a mi vera y la imagino tanto que creo que en cualquier momento se fundirá con mi cuerpo, y tal vez, un día dejemos de existir como individuos, porque al fin y al cabo, yo que me consideraba entera, soy tan sólo una mitad que encuentra absurda su vida sin el latido de su otra mitad.

viernes, 1 de junio de 2007

Mantener las distancias imposibles...

Cuántas canciones existen, cuántos poemas, cuantas lágrimas han derramado las personas por amar sin ser correspondidos, pero cuántas de ellas fueron derramadas por aquel amig@ que pasaba la mayor parte del tiempo a su lado. ¿Quién puede alzar la mano para decir que no pertenece a esta enorme población?
Os contaré un cuento…
La primera vez que me fijé en un chico, fue casi sin darme cuenta. Tenía un compañero de clase que se sentaba cerca de mí, por supuesto que lo veía todos los días, y creo que fue al pasarme un boli, o explicándome algo, mi mente salió de mi cuerpo para observarme, y allí estaba, con la mirada prendada de sus movimientos. Él me quería como hoy en día se dice que se quiere a un amigo, y yo estaba encantada de todo lo que él hacía. Aquella fue la primera vez, pero no la única. He de reconocer que también he estado en la situación opuesta, siendo la perfecta amiga, la que abrazaba a su amigo cuando lo necesitaba, sin darse cuenta que cada caricia cavaba una brecha en su ya maltratado corazón.
Con la edad, comencé a luchar por no enamorarme de un amigo, una incansable lucha de la que con los años, y la experiencia he salido vencedora, y bastante dañada, no lo sé demasiado bien. He perdido amigos, he perdido amantes, he ganado enemigos, un millón de nostalgias, un vacío insoportable, y un tremendo sopor de tarde de otoño lluviosa, pero logré marcar esas distancias, tan fáciles de definir, y tan difíciles de marcar en el corazón.
Sin embargo, dejé un flanco abierto en esta guerra que se encarga de cargarse la capacidad de amar que mi malgastada alma tiene, yo puedo luchar por no enamorarme de mis amigos, pero no soy capaz de controlar que el susodicho del que yo me cuelgo (que suele ser una media de uno al mes, con idas y venidas de unos y otros) pretenda convertirse en el mejor amigo que he tenido nunca… No, no quiero ser tu amiga, me conformaría con ser tu amante, pero me niego a ser tu confesora.

Es de todos conocidos un canción sobre este tema (me uno a la moda de los posts musicales)
Agua
http://www.youtube.com/watch?v=SRSQEoOi6e4&mode=related&search=

Y un regalito que me recomendó mi compañero de piso.
http://www.youtube.com/watch?v=PLBcqYQIANE

¿Alguien se apunta? Un beso para tod@s.

martes, 29 de mayo de 2007

¿Y el amor?

¿Qué me sucede últimamente? ¿Por qué siento que es mi momento y nadie lo puede compartir? ¿Por qué me muero por enamorarme y el amor se me escapa por la punta de los dedos? Tic-tac... es un sonido que se empieza a meter demasiado en mi corazón, cada vez más difícil, cada vez más sola, cada vez más perdida en el mundo de la soledad, cada vez más fuera de sitio.
Maldita primavera que nunca acabó de emocionarme, nunca me gustó ver pasear a las parejas por el parque como enamorados... ni siquiera cuando tenía pareja, siempre me causaron envidia malsana -que dirían un par de amigos míos- Todo es precioso, sí, pero ¿quién "coño" (perdón pero sino no queda bien) me abraza a mí de noche cuando la habitación se me cae encima?, ¿y quién me escucha, a parte de mis paredes, cuando tengo un día difícil en el trabajo?. Un millón de amigos, se supone, porque tener tengo y todos fantásticos, pero siempre tienen algo mejor que decir cuando yo quiero chillar que me siento tremendamente sola sentimentalmente hablando, porque será muy divertido la noche, pero en el fondo, yo nací para ser una malcriada, una niña mimosa, que se abraza al cojín de su sofá, porque a falta de pan buenas son tortas, y últimamente por no estar, no está ni mi perro, ni mi madre, ni mi sofá...
Hoy tengo ganas de que llueva, porque el día para mí hoy está lluvioso, tengo el corazón triste, y lo malo es que sé que no puedo cambiarlo, hoy quiero que llueva, salir a la calle sin paragüas y mojarme, como hacía cuando era una cría y estaba triste, hoy tengo ganas de llorar y no puedo, porque me he hecho mayor y ya no puedo derramar lágrimas porque crea que el amor no existe para mí. Hoy quiero que el cielo se derrumbe un poco, y meterme en la cama, que haga frío y el edredón de mi cama me acoja en sus entrañas.
Durante años he escuchado a la gente decirme que era muy joven... y qué vieja me siento de pronto, sin motivo, supongo, no he envejecido de la noche a la mañana, pero es tan difícil enfrentarse al mundo estando sola...
"Sola porque tú lo eliges" No, cariño, sola porque nadie me ofreció una opción mejor, sola porque me negué a morir envenanada de amor, sola porque me negué a resignarme, sola porque me enseñaron a luchar por lo que quiero, pero al fin y al cabo, sola y con los sueños tirados por la taza del servicio. Una mujer de mi tiempo, dedicada en cuerpo y alma a su profesión y sus amigos, que será la dama de honor en las bodas, y la tía perfecta que vive en el centro, porque prioriza su vida social a 4 habitaciones con terraza... ¿Y el amor dónde se quedó? En algún rincón del camino.

lunes, 28 de mayo de 2007

Olvido de jefatura

¿Qué sucede cuando todo lo que tenemos a nuestro alrededor no es real? Cuando era una niña, tenía un sueño, mi profesión era un sueño que podía llegar a ser alcanzable, y soñaba con formar parte de una comunidad que hacía que el mundo fuera más fácil, más bonito, más saludable... ¿qué ha pasado con todo lo que yo soñaba? ¿Qué se perdió por el camino?
Por el camino de la vida de muchos investigadores se perdió la ilusión, las ganas de luchar por un mundo mejor, y sin embargo, apareció la codicia, la envidia, la ambición y la venganza. Yo no digo, ni lo diré nunca que no sea una mujer ambiciosa, que lo soy, ambiciosa a nivel personal, es decir, quiero conseguir lo que me proponga, pero no pasaré por encima de un ser humano para obtener un logro laboral, o no por ahora, así lo veo. Y siempre digo lo mismo, no me olvidaré de lo que pasé cuando fui joven, de lo que estoy pasando... y sin embargo, algo en mi interior me dice que se olvida. Porque veo a mis superiores, cuando reciben una queja de los jóvenes, y su respuesta siempre es... “No os quejéis porque cuando nosotros teníamos vuestra edad no teníamos tantos privilegios”. Privilegios por los que se supone que ellos lucharon, porque alguien anterior a nosotros tuvo que gritar para que un becario no fuera la “prostituta” del profesor titular, alguien tuvo que quejarse, para que se considerara infrahumano horarios laborales que algunas veces llegaban a las 24 horas, alguien tuvo que quejarse para que pudiéramos disfrutar de vacaciones, y para que no aceptáramos trabajar el 50% del tiempo sin cobrar y con contratos de exclusividad sin sueldo... tuvieron que ser ellos, pero ahora se vengan y nos exigen aquello que ellos no querían.
En fin... sólo pido, y por ello lo dejo por escrito, que si algún día alcanzo el estatus profesional de aquellos que me rodean, me acuerde de los años en que fui una de tantas becarias-precarias.
A todos aquellos que dicen ser nuestros jefes... ¿Sobreviviríais hoy con 1000 euros, sin seguridad social, hipoteca de 600 €/mes mínimo, la comida que se sube por las nubes, sin pareja que os ayude, ni padres que os subvencionen, sin paro, sin posibilidad de progresar, teniendo sobre vuestras espaldas estudios superiores, post-grados, y tesis doctorales? La vida ha cambiado para mejorar nuestra situación, pero también ha subido como la espuma el nivel de vida y el endeudamiento.
En fin... jefes.

martes, 15 de mayo de 2007

Stay

Porque a veces no soy capaz de expresarme más que con canciones, y ésta es una de esas agridulces, empieza triste, pero al final me da la fuerza que necesito.

Stay - Lisa Loeb-

You say I only hear what I want to.
You say I talk so all the time so.
And I thought what I felt was simple,
and I thought that I don't belong,
and now that I am leaving,
now I know that I did something wrong 'cause I missed you.
Yeah yeah, I missed you.
And you say I only hear what I want to:
I don't listen hard,
don't pay attention to the distance that you're running
to anyone, anywhere,
I don't understand if you really care,
I'm only hearing negative: no, no, no.
So I turned the radio on, I turned the radio up,
and this woman was singing my song:
lover's in love, and the other's run away,
lover is crying 'cause the other won't stay.
Some of us hover when we weep for the other who was
dying since the day they were born.
Well, well, this is not that;
I think that I'm throwing, but I'm thrown.
And I thought I'd live forever, but now I'm not so sure.
You try to tell me that I'm clever,
but that won't take me anyhow, or anywhere with you.
You said that I was naive,
and I thought that I was strong.
I thought, "hey, I can leave, I can leave."
Oh, but now I know that I was wrong, 'cause I missed you.
Yeah, I miss you.
You said, "I caught you 'cause I want you and one day I'll let you go."
You try to give away a keeper, or keep me 'cause you know you're just
scared to lose.
And you say, "Stay."
And you say I only hear what I want to.

....bss

lunes, 14 de mayo de 2007

...penumbras

¿Qué haces cuando el trabajo supone una piedra más en tu camino? ¿Qué haces cuando todos tus esfuerzos invertidos no se ven recompensados por ningún lugar? Y sientes que tu camino es un escollo en el camino de los demás. ¿Qué haces cuando pierdes la confianza en tí misma? ¿Qué haces cuando el camino se desdibuja en el aire, y las luces que lo guiaban se escapan de tu horizonte? ¿Qué sientes cuando el corazón roto es irreparable, cuando los pies están tan cansados que deseas arrastrarte sobre las rodillas? ¿Qúe sueñas cuando los sueños nunca dejaron de ser más que quimeras en el aire? ¿Qué tocas cuando tus dedos se quemaron y el tacto desapareció de tus sentidos? ¿A quién gritas cuando tu voz perdió su valor, y los oídos de la gente se quedaron empapados del agua de lluvia? ¿Cómo actúas cuando piensas que la vida es una función de teatro previamente escrita e imposible de corregir? ¿Cómo bailas si todas las danzas te parecen un círculo viciado del que no consigues salir?

Párate y piensa... quédate quieta, muy quieta, cierra los ojos... todo se acaba, todo se apaga, y tarde o temprano una luz se enciende y te muestra la vida.

P.D.: En busca de la esperanza en un día chungo. Pero que yo mañana me levanto y ando.

viernes, 11 de mayo de 2007

Espesura de última hora de la tarde

¿Dónde estás? ¿Dónde duermes? ¿Cuándo vas a quererme? ¿Dónde estás, príncipe de la soledad?
En fin... tras muchas horas de trabajo, hoy es viernes, son las ocho y pico y aún me queda un ratito de trabajo, la cabeza no me da para mucho más y suena esta canción en el ordenador, y yo no tengo otra cosa mejor que hacer que hacerme esas preguntas tan malditas.
Ahora suena La Albada, porque aunque esté en otra ciudad de la que disfruto cada vez más, sigo siendo aragonesa, y como tal, me traigo mi patria conmigo, porque la patria no es un lugar, ni un espacio, ni una denominación, mi patria es mi gente, y con mi gente está mi alma, aunque esa gente vaya, venga, yo vuelva, torne o retorne. Mi alma es mi patria y vosotros formáis parte de ella.
¡Hala! que he tenido un día muy difícil de trabajo y es hora de que me vaya a echar unas cañitas para saborear la noche del viernes y quitarme la arenita y los malos rollos.

Millones de besos repartidos por el mundo.

lunes, 7 de mayo de 2007

Camino de baldosas rojas

Hace casi 1 semana que cumplí 25 años, durante algunos días todo el mundo que ha superado esa edad se dedicó a repetirme de manera incansable que había sido el mejor año de sus vidas. Me parece perfecto, pero eso ya os lo contaré cuando los supere, por ahora, me conformo con estar aquí, intentando ser positiva y alegre, y algo menos melancólica, porque últimamente me dedico a batir récords de nostalgia.

En fin… será que la primavera ha regalado una baraja de corazones a los de mi alrededor, y yo me he quedado con el as de picas. Aprovecho el tiempo, pero el tiempo se escapa de mis manos como si fuera arena y siento que me dieron a elegir hace mucho tiempo, entre subirme a un barco y vivir a toda velocidad, o convertirme en una mujer convencional, yo entonces quería vivir, vivir por encima de todo. Una vida rodeada de dualidades, de dobles caminos, en los que al final te encuentras con otras dos puertas y tienes que elegir otra vez, y así hasta la eternidad. Durante años me he quejado de tener que elegir, pero me gustaba enfrentarme a retos nuevos, cuestionarme mis posibilidades, tantear mis circunstancias… ahora no tengo elección, las segundas puertas están cerradas a cal y canto, y yo tengo que tirar hacia delante, sobre un camino de baldosas rojas (que ya no son ni amarillas) completamente marcado. “Tú eliges”… ¿yo? Ya no tengo poder de elección, porque las opciones se han evaporado… trabajo sobre clichés, prejuicios y un destino marcado. A nivel laboral, consigo una escapada a otra ciudad, pero sé que estoy encerrada en un camino del que no me puedo ir, y tampoco me puedo plantear qué sucederá cuando pase este año y medio que me queda… porque la vida puede dar muchas vueltas y yo no estoy todavía en el momento de cuestionarme mi futuro profesional.

Mi madre, ejerciendo ayer en su día, le dijo a su suegro que yo no me he independizado (cosa de la que por cierto hace ya unos años), sino que soy independiente desde que nací… pero a ver!! Independiente no quiere decir que no me guste querer y que me quieran, pero… la gente da por hecho que por ser así, yo he elegido estar sola. Es cierto, yo lo elegí, decidí estar sola hasta que conociera a alguien por quien hacer una apuesta importante. A lo largo de este tiempo he conocido algún hombre del que me enamoré y sufrí, algunos de los que me alejo porque sé que a su lado terminaría enloqueciendo, y algunos que se fueron antes de que me diera tiempo a respirar, y suspiro… porque me hubiera enamorado de ellos, y así es mi vida… y antes de liarme en el camino y sufrir, prefiero no dejarme llevar hasta que solucione una cuestión: ¿dónde se han metido los hombres por los que merece la pena que yo apueste, y que apuesten por mí?, porque yo me entrego, eso está claro, cuando lo encuentro me entrego… pero ellos… se dejan llevar por esta imagen de todoterreno que aparento, y seré resistente, pero tengo un corazón muy blandito, que a veces, como me ocurre últimamente, se siente un poco solo… Efecto de los 25, o quizás de la primavera, de los osos amorosos, o de la melancolía en la que me he sumergido.

jueves, 26 de abril de 2007

Repaso de mis pasos III -Universidad-

A los 17 me enamoré de nuevo… harta de llorar como una magdalena, me encontré con un chico que me provocaba (siempre me gustaron los chicos que me daban caña… creo que hoy en día empiezo a aprender, o no) y me sacó del lagrimeo. Me regaló el nerviosismo, la locura, la tontería… me enganché tanto a él que compartí con él mi adolescencia y una parte de mi juventud, tuvimos juntos un millón de primeras veces, primer día de carrera, primer día de trabajo, primer viaje con la pareja, primera comida familiar, primer piso compartido, etc, etc. De esta historia he hablado demasiado, así que prefiero dejarla allí… duró exactamente desde el 30 de abril de 1999 hasta el 4 de noviembre de 2005, allí murió y allí descanse en paz.
No fueron los mejores años de mi vida, creo que los mejores años de mi vida están por llegar, o comenzaron con el final del 2006, cuando mi vida comenzó a ir sobre las ruedas que yo domino. Fueron años difíciles en los que no tenía de casi nada, pero me sobraba amor, el que le profesaba a él y el que él me profesaba a mí. Fueron años difíciles en salud, difíciles a nivel familiar, duros porque me faltaba tiempo para el ocio, y mis niñas estaban demasiado lejos.
Él me dijo una vez… “Me dejaste cuando empezabas a ser feliz” Le dejé porque yo quería ser feliz y él no quería serlo. Todo iba bien juntos, todo era perfecto, pero nos faltaban tantas cosas, mejor dicho, no me atrevo a hablar por él, a mí me faltaban sensaciones, situaciones, aventuras, alegrías, yo quería ser joven y la responsabilidad que cargaba sobre mis hombros no me dejaba preocuparme por mí misma.
No me arrepiento de aquella época, cambié de ciudad, Barcelona abrió mi mente de golpe, conocí gente nueva… Recuerdo perfectamente el primer día de facultad, subía las escaleras desesperada por encontrar mi aula y muerta de miedo, cuando me encontré con una chica, nos preguntamos por la misma aula y nos convertimos en amigas… dos años después dejó la carrera y le perdí la pista. Conocí un montón de gente gracias al peor horario que podía existir, dos horas libres a mitad de mañana que hacían que 80 personas se conocieran tomando café. Aprendí a llevar una casa, a compartir piso y pelearme con mis compañeras de piso, a que no todo el mundo puede vivir con todo el mundo y descubrí el mundo de los caseros… (no haré comentarios). También descubrí que un 4,9 es un suspenso como un templo de grande.
Tardé tres años en darme cuenta que había gente que se convertiría en imprescindible para mi vida, y jamás pensé que el día que me subí al autobús de vuelta a Zaragoza (para siempre) lloraría tanto como lo hice, no fui capaz de despedirme de nadie, pasé más de tres horas llorando. Sentí que perdía a parte de mi familia: Javi, Eloy, Miri, Itz, Lau, Laia… Tenía 22 años y me enviaban al mundo de golpe.
Durante los años de universidad trabajé los veranos para pagarme las vacaciones que tardaban demasiado en llegar, y que servían para que la pareja perfecta que formábamos mi novio y yo, en lugar de disfrutar, peleáramos sin parar. De todos modos, resultaron divertidos, y me curtieron como mujer y para mis futuros trabajos.
En fin… ahora que lo pienso, no fueron malos años, fueron años bonitos que me regalaron experiencias que guardo muy bien en mi memoria.

De aquellos años… me quedo con la gente. Os quiero y os echo de menos, sé que os visito poco, pero cada vez que voy, la vuelta se me hace demasiado dura.

sábado, 21 de abril de 2007

Murphy con suerte

Hay días, semanas o meses en los que es mejor dejar que el tiempo haga de las suyas y no rebelarse, así os voy a contar mis últimos días...
Todo empezó a torcerse cuando mi jefe me dice que me tengo que trasladar a Santander a realizar una estancia breve de trabajo (de esto hace aproximadamente 3 semanas y yo daba palmas con las orejas porque me moría de ganas de salir de esta ciudad que se me come por los pies a ratos), yo preparo todo lo que tengo que hacer para trasladarme y ellos se encargan de mi alojamiento. Mi objetivo era irme a mediados de mes de abril para poder estar de vuelta antes del 1 de mayo. El asunto no puede ser en las fechas previstas porque la gente tiene esa manía tan sana de cogerse vacaciones... (que está muy bien cuando eres tú el que se las coge y te sienta fatal cuando te afecta si otros se las cogen, ejemplo el clásico centro comercial que abre todos los festivos menos el que tú necesitas comprar algo urgentemente), pero no pasa nada porque mis queridos amigos con los que yo pretendía pasar el último fin de semana de abril preparan un viaje para esas fechas a la otra punta de España, y yo, por supuesto no puedo ir, y mis amigas del alma, repartidas por el mundo... eso ya lo sabéis. Así que asumo que sigo aquí y comenzaré mi viaje el próximo martes. Para redondear, no hay sitio en la residencia, me tengo que quedar en la última habitación libre de un hostal, y me han buscado un posible piso... para el resto de días (¿alguien está de acuerdo conmigo con que esto no van a ser menos de 2 semanas?... en mi trabajo el tiempo es un agujero negro).
Dejando el viaje y el trabajo a parte... esta semana y la pasada he perdido mi teléfono 2 veces, una de ellas en el coche, un día de lluvia horrible, después de remover todo el coche ochenta veces, recorrer bajo la lluvia todas las calles que había andado previamente, etc, etc, etc. Para que en un momento de desesperación, gire la cabeza y el teléfono estuviera a mi lado, en un sitio donde yo juro que miré varias veces. La segunda, esta semana, salgo a pasear con el perro y lo pierdo en el césped, una encantadora mujer llama a un amigo para que me avise al trabajo y pueda ir a recogerlo, ¿quién dijo que no quedaba gente honrada?.
El fin de semana pasado una chica de poco más de cuarenta kilos pegó un salto y cayó sobre mi meñique del pie izquierdo... todavía voy coja, pero tengo un encanto similar al de ese médico tan famoso, un poco borde que sale en la Caja Tonta los martes.
Nos vamos de Congreso!!! Todos van a hotel de 5 estrellas, pero yo me he quedado sin sitio hasta en el de 2!!!
Hoy... lo de hoy es de libro... Llevo las llaves de casa, y las del garaje en el mismo llavero, es enorme y perdí el llavero no hace mucho... Tras pasarme toda la mañana limpiando, decido ir a visitar a mi padre, al abrir el ascensor del garaje, las llaves caen por la rendija. Yo creía que eso no era posible, si llevaba unas 12 llaves!!! y me quedo con cara tonta, mirando el ascensor, con el perro en una mano, y las llaves del coche en la otra, preguntándome cómo voy a coger el coche si la llave del garaje está unos cuantos metros debajo del ascensor cuya puerta estaba sujetando, tampoco me podía ir a mi casa... ni conseguir otras llaves de mi casa porque todo el mundo está de viaje... pero yo creo que en unas horas conseguiré volver a mi casa porque últimamente tengo la Ley de Murphy con suerte, y primero me sale todo mal pero luego se arregla más o menos.

Ya está!! Necesitaba un poco de desahogo...

Creo que la próxima vez que escriba será desde Santander, si encuentro algún ciber cerquita de mi pequeño hostal.

Muchos besos y cuidado con Murphy que a veces es un poco borde.

viernes, 20 de abril de 2007

Dosis fotográfica, años 97-99

Lo avisé...




Perdonen la calidad de las fotos, pero son fotografías de fotografías...

¡Gracias a Dios que el tiempo ha pasado y nos ha permitido envejecer con dignidad! No me matéis por ésto, que os quiero mucho...

La primera imagen, un parque de Dublin 1998, amores, desamores, guerras y guerrillas, pero siempre juntas...

La segunda, Camino de Santiago 1999, hay momentos en la vida en que se puede llorar y reir al mismo tiempo.